
El Pasito Hda. San Martín rescata el legado de una familia con más de 100 años de tradición e historia en la preparación del tequila. Esta marca retoma los procesos artesanales de elaboración haciendo un destilado que comparte historia, sabiduría y calidad.

El Pasito Hda. San Martín es un tequila elaborado con técnicas centenarias que en su contenido ofrece tradición e historia. Desarrollado por una familia con un largo recorrido dentro de la industria tequilera, rescata fragmentos del pasado de esta icónica bebida y los trae al presente.
Este destilado honra los saberes, las recetas y las memorias heredadas por aquellas personas que dieron los primeros pasos para hacer del tequila una gran bebida, lo que garantiza su elaboración dedicada y su sabor auténtico lleno de expertiz.
Esta marca habla desde la botella hasta cada detalle de la identidad sobre su propio pasado, el de las tierras que alimentan los agaves y cuidan de las comunidades en las que se originó el tequila. Una joya materializada para la historia de la humanidad representada en un tequila.
El Pasito Hda. San Martín es una pieza invaluable de la historia del tequila que atesora la tradición y el conocimiento genuinos para la elaboración de un destilado de manera tradicional, con la sabiduría cultivada por más de 100 años. Esta bebida refrenda el recuento de las dinastías más importantes del tequila y ofrece al mercado una receta familiar que materializa el pasado ofreciendo una experiencia única.





Reencontrar nuestras raíces y herencias históricas, culturales, comunitarias y familiares que nos acompañan y nos preceden.
En los valles de Tequila, el último vestigio de una larga historia y tradición familiar resiste ante los golpes del aire seco y el paso del tiempo. Lo que alguna vez fue una casona conocida como la hacienda San Martín permanece como un muro que ha contemplado más de un siglo de paisajes y cosechas.
— Origen de la Tradición —
El agave es el corazón del tequila. De su piña azul, cultivada bajo el sol de los valles de Jalisco y madurada por años, nace el sabor auténtico que El Pasito rescata: una verdad viva que se hereda generación tras generación.
Lo que alguna vez fue una casona conocida como la hacienda San Martín permanece como un muro que ha contemplado más de un siglo de paisajes y cosechas. El Pasito renace como un tesoro encontrado, como un volcán que despierta.
